¿En
qué consiste la PRK?
El
método queratectomía fotorefractiva o PRK por
sus siglas en inglés se llevó a cabo por primera
vez en Alemania en el año 1987. Es un procedimiento
quirúrgico eficaz en el tratamiento de la visión
cercana y el astigmatismo con niveles bajos o medianos. Es
una técnica fácil de llevar a cabo porque no
se crea un colgajo de tejido corneal. El cirujano limpia las
células superficiales de la córnea y aplica
un haz de luz láser excímer directamente sobre
la superficie de la córnea o epitelio para barrer con
cantidades muy pequeñas del tejido corneal. Al cambiar
la forma original de la córnea los rayos de luz pueden
enfocar correctamente sobre la retina y producir una visión
clara.
La experiencia quirúrgica
Todos los pacientes de Nationwide Vision son sometidos a minuciosos
exámenes oculares así como a una consulta. Durante
la consulta, paciente y cirujano discuten la opción
operatoria que más convenga al paciente. El día
de la operación, traemos al paciente a la sala de cirugías
láser donde se acostará en una cómoda
silla reclinable. Se le aplicarán gotas de un colirio
para adormecer la superficie del ojo. Antes de usar el láser
se quita o raspa la porción central de epitelio la
cual se regenera en pocos días. La parte de la córnea
debajo del epitelio se denomina estroma. Esta no se regenera
después que se haya quitado, permitiendo una corrección
precisa de su error de refracción. Durante el procedimiento
PRK el cirujano utiliza el láser excímer para
retirar pequeñas cantidades de tejido corneal. El resultado
es un cambio permanente en la forma de la córnea (lo
cual causa la corrección deseada en sus lentes). Una
vez finalizada la operación, se coloca una lente de
contacto en el ojo para ayudarle a sanar y sentir mejor y
esta lente se dejará ahí por un espacio de 3
ó 4 días hasta que haya sanado el epitelio.
¿Qué
sucede después de la cirugía?
Casi siempre la recuperación toma una semana para lograr
una visión clara y nítida después de
una operación PRK. Aunque muchas personas pueden ver
después de la operación, la visión no
es muy clara hasta que no haya sanado completamente durante
una semana. La razón de que la vista esté borrosa
es debido a que la superficie del epitelio debe volver a su
estado original mientras se sana. Muchas personas sufren efectos
temporales durante los primeros días que toma para
sanar. El aumento de sensibilidad a la luz, resplandores,
halos, resequedad en los ojos y disminución de la claridad
en un lugar de baja iluminación son efectos temporales
bastante comunes. Pero la mayoría de estos efectos
secundarios temporales se quitan después de 4 ó
6 semanas del procedimiento. La estabilización visual
completa puede tomar de 1 a 4 meses. También existen
otras complicaciones que aunque raramente ocurren deben ser
mencionadas a todos los pacientes durante la cita previa para
determinar la operación.
Es
más común que ocurra alguna molestia con el
procedimiento PRK que con el LASIK. El paciente generalmente
tiene molestias de ligera o mediana intensidad por 1 ó
2 días después del PRK las cuales casi siempre
se alivian con medicamentos que no requieren receta médica,
como Tylenol. Una pequeña cantidad de pacientes siente
un dolor más fuerte y para ello necesitarán
de una medicina que les recete su cirujano. Esta molestia
irá disminuyendo según sana el epitelio (el
cual fue raspado durante la operación) lo que toma
alrededor de 3 ó 4 días.
Las gotas ópticas a usar después de la cirugía
incluyen antibióticos, antinflamatorios e hidratante
ocular. A veces también son necesarias gotas corticoesteroides
por un tiempo más prolongado para obtener óptimos
resultados de la operación.